¿Qué te niegas?


Lo prometido es deuda así que, aunque están de moda las 5 de claves para…, las 10 cosas que hay que hacer…, las 8 cosas que hacen quienes…. Me niego a participar de esa fórmula y tú… ¿Qué te niegas?

Como has leído no he preguntado sobre a qué te niegas sino sobre qué te niegas, así que puede que haya hecho un poco de trampa… o no. Cuando te digo que me niego a hacer eso, me estoy negando la posibilidad de ofrecer un determinado tipo de imagen hacia los demás. Sin duda, puedo considerar que son fórmulas comerciales, vacías y engañosas no tanto por la literalidad de la frase como por la de la imagen que proyecta de sencillez y facilidad y… ¿Sabes qué? Cambiar no es nada sencillo1, pero también me estoy negando a acceder a otro tipo de público; a que la imagen pueda ser otra distinta a la que me da a mí; a utilizar la frase solo como reclamo y luego explicar las cosas desde otro punto de vista y a muchas otras cosas y, aunque muchas veces pueda pasar desapercibido porque tenemos la atención en otras cosas, esto lo hacemos todas y de forma habitual.

“¡Oye Polo! Yo me niego a hacer cosas que van en contra de mis principios”… ok genial, ningún problema… ¿Va en contra de tus principios tener pareja?… ¿Y establecer tus limites y defenderlos frente a quien te falta el respeto con gritos, amenazas, incumplimientos o cualquier otra cosa? (por ejemplo).

¿Sabes? hay una chica que me gusta mucho desde hace ya tiempo. No la veo a menudo, pero cada vez que la veo me engancha su naturalidad, su sonrisa, su perspicacia, su ternura, su cercanía, su fortaleza, su perseverancia, su inquietud y, seguramente, su nosequé… bueno eso, que me gusta mucho. En su momento, o mejor dicho, en mi momento, le hice saber que me gustaba y entendí que no me correspondió, me dijo unas palabras bonitas sobre que había descubierto de forma indirecta a un Polo más allá de la imagen que da en persona, que se esconde, y eso se tradujo en lo que entendí como un “seguro que hay alguien que sabe apreciar eso por ahí”. Me negué la posibilidad de tomar otra interpretación, de que fuera tímida o tuviera miedo, la posibilidad de acercarme, de estar presente, de apoyarle… ¿Y por qué hice eso?… Yo, entonces, por miedo… Miedo a resultar pesado, a estropear mi imagen ante ella, a estropear una posibilidad futura… y sí, por desconfianza en mí… quizá no supiera escuchar y empatizar, reaccionar adecuadamente, quizá no sabría esperar el momento, quizá la parte bonita de lo que me ha dicho sea exagerada y descubra que no es verdad (mejor al menos mantener una buena imagen)… ¿y sabes por qué más?… por desconfianza en ella. Si insistía o me acercaba y no le gustaba, quizá no me supiera marcar los límites antes de resultar molesto, quizá la agobiara y eso la llevara a tratarme mal y hacerme daño, quizá necesitaba tiempo y no sabría decírmelo, etc.

¿Sabéis cual es el resultado? La veo de vez en cuando por ahí… ¿Creéis que hubiera cambiado algo haberme permitido intentar acercarme, “conquistarla”?… pues creo en las opciones menos favorables estaría en la misma posición en la que estoy ahora, sin embargo, no me permití intentar ese espacio de felicidad… ¿Cuantos te niegas tú?

Resulta bastante absurdo la cantidad de veces que, por absolutas irracionalidades nos negamos posibilidades, pero bueno, a parte de esto, este es un blog de desarrollo personal así qué… ¿Para qué podemos usar lo que consideramos nuestros errores? ¿cómo se hace para que un error no se convierta en un fracaso?… ¿Qué aprendí de ello? ¿Qué necesidades estaban actuando, qué me dijeron mis emociones sobre lo que era importante para mí? En el momento era mas importante para mi seguir teniendo oportunidades que enfrentarme a un rechazo… ¿Por qué? ¿quizá porque considere que las oportunidades no abundan en mi vida? ¿Soy una persona que espera las oportunidades o las busca… o las crea? ¿Qué me impide crear oportunidades? En otros escenarios sí lo hago ¿por qué en este no?, etc.

Ni que deciros tiene que la siguiente vez que encontré una mujer que me gustó, eliminé todas esas barreras y terminé pasándome de frenada… ¿sabéis por qué?… porque el foco lo tuve en mí… pero eso es tema de otra entrada… Hoy, simplemmente, mira que te niegas y piensa si merece la pena.

1 A menudo les digo a mis clientes y en los cursos y talleres que imparto que si buscan baritas mágicas se pueden levantar e irse, es posible que alguien las tenga aunque yo no lo creo, lo que yo vendo son azadas, que no sólo no hacen magia sino que no sirven de forma directa para ellos.por si mismas, sino que no es más que una herramienta para facilitar la agricultura… la oxigenación y ablandamiento del terreno donde poner la semilla, regar, y cuidar mientras crecen los frutos que finalmente recogerán.

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