Escucha activa… algo más


Una de las cosas que más me gustan de mi trabajo es lo que aprendo de mis clientes.

Cuando estaba formándome como coach, los profesores nos advertían de que, en ocasiones, después de una sesión, uno podía tener la duda de quien debería pagar a quien y efectivamente, de vez en cuando esta realidad se siente.

Los problemas de los demás nos pueden ser relativamente ajenos en la forma sin embargo, podemos encontrar muchísimas afinidades en el fondo así que, cuando alguien expresa sus descubrimientos en un proceso, como si de un cuento o una metáfora se tratara, nos regalan una nueva forma de aprender sobro nosotros/as mismos/as si bien, para eso, es necesario permanecer atentos/as, es decir, mantener la escucha activa… ¿Sueles escuchar?

La escucha activa, no es solo una muestra de respeto hacia la persona que tenemos enfrente, si no que es una herramienta de entendimiento y crecimiento. Cuando una persona se expresa, rara vez solemos escuchar lo que dice con intención de saber lo que quiere decir aunque creamos que sí, lo más común es que oigamos lo que dice con intención de que sea algo afín a mí o a lo que espero escuchar y de ahí la frecuencia con la que interpretamos mucho más allá de lo que se ha dicho.

Solo cuando escucho de forma activa, cuando me callo por fuera y por dentro, soy capaz de escuchar sin las barreras de los juicios, etiquetas y expectativas, y desde ahí, siempre es mucho más fácil aprender ya que, de lo contrario, lo que escucharemos no serán mas que nuevas y viejas formas de decir lo que ya sabemos, lo que esperamos y “lo que debe ser”, por otra parte, cuando realmente queremos ayudar a otra persona, no la ayudaremos haciendo interpretaciones sobre lo que le pasa, sino averiguando, escuchando, lo que realmente le pasa, así que, tanto si quieres aprender como si quieres ayudar, tu primer paso será a prender a escuchar de forma activa.

Sin duda, la escucha activa supone un importante paso de crecimiento personal puesto que supone, al menos:

  • Respeto por la otra persona

  • Respeto por uno/a mismo/a

  • Un hábito de alejamiento del juicio, la comparación, las etiquetas y otras fuentes de sufrimiento.

  • Aprendizaje.

  • Apoyo.

  • Acercamiento a la generosidad.

Hoy quiero agradecerme escuchar activa y empáticamente a quienes me regalan su interior compartiéndolo conmigo y, a estas mismas personas, agradecerles el hecho de que lo hagan.

Gracias por enseñarme cada día nuevas formas de andar.

Y recuerda, que lo primero que hace falta para escuchar, es silencio… y fluir…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s