¿Huir como mejora?


Hablar de desarrollo personal es, de fondo, hablar del camino a la felicidad, y la concepción de la felicidad se realiza como una construcción social de lo que en el fondo sentimos como satisfacción personal.

Dado que una persona siempre intuye en sí misma una parte de soledad y una de relación en la que ambas partes están en comunicación, el planteamiento del desarrollo personal no debe obviar ninguno de los dos aspectos y, siendo así, debe trabajar en ambos campos.

Aunque la comunicación entre nuestra parte interior y nuestro entorno se convierte en un ciclo por el que la información exterior es procesada interioriormente, se transforma y/o da lugar a nueva información interior, la cual genera a su vez una respuesta que se materializa y afecta en y al exterior, cerrando así el ciclo, las concepciones del desarrollo personal coinciden en la idea básica de que la felicidad o la satisfacción vital es algo que se trabaja de dentro de la persona a fuera, es decir, primero en el interior de uno, en el autoconocimiento y la autoaceptación, y luego en la relación.

Como dice Stephen Covey, para ser interdependiente primero hay que ser independiente, es decir, saliéndonos del absolutismo, antes de poder tratarte de tú a tú, de igual a igual, tengo que ser capaz de tratarme a mí con respeto, de aceptarme y de superarme por mi mismo.

El problema viene cuando se empieza en el mundo interior y no se sale de él, algo bastante común y que, en mi opinión es alimentado por algunas afirmaciones de forma inconsciente.

La mayoría de las tendencias de desarrollo y/o crecimiento personal aceptan que para poder superarnos es necesario aceptarnos puesto que no podemos modificar algo que no aceptamos, que no admitimos su existencia, sin embargo, a la hora de enfrentarnos al exterior, muchas veces se insta a marginar, huir o separarse, por ejemplo, de las personas negativas… y pienso yo ¿desde cuando admitimos tan fácilmente que la marginación o la segregación es un elemento de mejora y crecimiento? ¿acaso el paso previo, el del interior de uno mismo, ha sido marginar mis pensamientos negativos… o más bien ha sido aceptarlos y transformarlos?… ¿Lo que me enseñaron fue aprender a ocultar mis pensamientos negativos, negarme mi realidad?… En realidad creo que hay muchas veces que sí, que lo que entendí fue que marginara mi pensamiento negativo y, en mi opinión, eso es hacerlo fácil pero de forma errónea o falsa(en la medida en que negarnos no es tampoco especialmente fácil), eso es poner un parche.

Cuando tenemos un pensamiento negativo, entender donde se genera y porqué, a qué da respuesta o cual es el beneficio que nos supone, nos insta a buscar soluciones desde esa información y provoca la proactividad, lo que es un punto clave en la transformación personal hacia la independencia y la autoestima. El pensamiento negativo es además de un hábito que efectivamente hay que reeducar, una respuesta automática a un estímulo, a una necesidad y, como no es difícil pensar, cuando el pensamiento negativo es sustituido por otro sin haber atacado la raíz del problema, el problema generará nuevas soluciones… ¿Crees que es casualidad que tantas personas que trabajan su desarrollo personal manejen como opciones ideales el cambiar de escenario (el cambio de ambiente yéndose a vivir al campo, por ejemplo)? ¿Por qué la primera respuesta parece ser el rechazo? ¿Qué se rechaza de uno/a mismo/a que se proyecta en un rechazo externo? ¿Cómo se cambia aquello que se rechaza? ¿Cómo se trabaja la autoestima desde la negación o el rechazo?

Cierto es que, como todo el sistema está conectado, se puede hacer incidencia en cualquier nivel que acabará afectando a los demás, ahora bien ¿cuantas veces el desarrollo personal no se termina malinterpretando y resultando en la autocomplacencia y en negación a lo que “supuestamente” no soy yo?

Cuando yo trabajo con una persona, nada de lo que hace está mal, todo tiene su explicación, su beneficio (oculto quizá), su utilidad y lo que ocurre es que hay una parte de ese comportamiento o de ese pensamiento que no está resultando efectiva, bien porque provoque la respuesta contraria a la buscada o bien porque tenga efectos no deseados en otras áreas.

Cuando una persona negativa se me acerca, no la rechazo ni la margino ni la huyo, simplemente la acepto. Se suele decir que las personas negativas te roban la energía y puede que esto sea cierto en una medida pero ¿por qué? ¿No soy yo quien invierte o gasta esa energía en negar esa realidad de mi entorno (y así ya me he convertido a mí en negativo al negarla)? ¿Qué pasaría si fuera capaz de aceptar esa realidad, me robaría energía?

El camino del desarrollo personal, del crecimiento, de la liberación la expansión, de la conciencia, del amor, no creo que pase por la marginación o por la huida como solución última. En mi opinión, este tipo de respuesta es perfectamente válida como parte de una respuesta mayor si el resultado que se quiere obtener es el crecimiento personal y lo que ello conlleva. El reconocer que no se está preparado/a para afrontar una situación y alejarse es una respuesta que posiblemente proporcionará un resultado deseado a corto plazo aunque, a largo plazo, la respuesta que buscamos es más completa. El alejamiento utilizado para tener el espacio de reconocernos y generar un mayor autoconocimiento para, desde ahí, aceptarlo y generar nuevas respuestas que nos ayuden también a mejorar nuestra relación con el entorno, es en mi opinión el comportamiento más efectivo.

Todos influimos en el entorno, elige la forma en la que quieres hacerlo y piensa que, no se trata de satisfacer deseos de los demás como no se trata de satisfacer los propios, se trata mas bien de cubrir necesidades… Si tienes un momento de bajón ¿Querrías que la gente te huyera? ¿y si ese momento es prolongado?… Si quieres dar a una persona negativa lo que pide, posiblemente acabarás agotado/a, si procuras que aprenda a darse lo que necesita, eliminando tu necesidad de autocomplacencia, de que tú seas quien consigue que la otra persona cambie o se de cuenta, posiblemente no sientas ese robo de energía del que tanto se habla. Si tu trabajo interior es de aceptación y superación, tu trabajo exterior posiblemente será el mismo, si tu trabajo interior es de negación y ocultación, tu trabajo exterior posiblemente será el mismo. Tú decides cual te lleva a donde realmente quieres estar.

Un abrazo enorme esperando tus comentarios y, si quieres, tu llamada para que te ayude a dar ese paso de aceptación que necesitas.

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