MENTIRAS


¿Está justificada la mentira para ayudar a alguien?

Antes de nada, quisiera enmarcar mentira de una forma amplia, es decir, las medias verdades o el engaño quedan enmarcadas aquí también.

Hace tiempo que vengo teniendo un debate interno y con otras personas acerca de la conveniencia o no de la manipulación y/o la mentira, no entendiéndolo como sinónimo, sino como idea general, manipulación, y una de las muchas formas posibles, la mentira.

El debate se cierne en torno a la legitimidad y conveniencia de hacerlo. Desde el punto de vista de que lo importante es la intención, parece difícil de discutir que bajo la intención positiva de ayudar por ejemplo, una mentira puntual está justificada (hecha justa), y mas si es un mero trámite para llegar a un punto donde dicha mentira resulta expuesta y se presenta como herramienta.

Si tenemos en cuenta el argumento paradigmático que existe en este entorno de desarrollo personal y en otros según el cual nada es la verdad, todo es una mentira o una verdad parcial, la única diferencia entre una mentira y otra es cual nos creemos nosotros y cual no, es decir, cual nos sirve mejor para un objetivo (normalmente entender el mundo) lo que a la hora de utilizarla no debe suponer una diferencia significativa teniendo consciencia de que ambas son mentiras, salvo en la intención, supuesto ya mencionado anteriormente. En definitiva, como no manejamos la verdad, sino mentiras que nos acercan un entendimiento del mundo que nos permite vivirlo, utilizarlo o disfrutarlo, una mentira que es útil para otro en un momento dado parece exactamente lo mismo que hacemos con el mundo y con nosotros mismos permanentemente.

Hasta aquí, quedan enmarcados dos grandes argumentos que justifican en gran medida el uso de mentiras “útiles”, una frase manipulativa con intención de ayudar y desde la consciencia de que es tan útil como las supuestas verdades que sostenemos para vivir en el mundo.

¿Por qué no mentir entonces?

A pesar de la conciencia sobre el punto de que todo es mentira, o más bien, nada es verdad. Todas entendemos a qué nos referimos cuando hablamos de mentir o engañar y desde ahí, la cosa se enfoca de otra manera.

Cuando mentimos podemos estar en dos puntos:

  • Yo no sé hacerlo de otra manera.
  • Tú no sabes hacerlo de otra manera.
  • (o bien ninguno sabemos hacerlo de otra manera, claro)

Es decir, o no sabemos como llegar al punto que deseamos sin pasar por la mentira, o consideramos que la otra persona no está capacitada para llegar al punto deseado sin pasar por la mentira.

En el segundo modo, ineludiblemente hay un juicio que sitúa a la otra persona, si no por debajo nuestro, sí en una posición de incapacidad.

Cuando además, la persona no nos ha pedido ayuda, damos por sentado no solo que no sabe llegar, sino que no sabe que necesita ayuda o no sabe pedirla. Claro, si no sabe pedirla ¿Por qué esperar a que lo haga? Y digo yo ¿por que no ayudarle a pedirla primero? Quizá en realidad no la quiera o no la necesite ¿ o sabes mejor que la persona lo que necesita?

En mi opinión, cuando mentimos, o bien evidenciamos nuestras carencias, o bien juzgamos y situamos a la otra persona en una situación de inferioridad o de incapacidad, cuando no las dos cosas a la vez.

Entonces… ¿Se puede mentir? O incluso, ¿se debe mentir en alguna ocasión tratando de ayudar a otra persona?

Mentir por omisión ¿no es mentir?

¿Y quien quiere que le mientas sin decirlo?

No se trata de clasificar si de debe hacer o no, si está bien o está mal, se trata de adquirir consciencia sobre ello. Si mentiste porque no tenías recursos para afrontar la verdad, trabaja tus recursos, si mentiste porque consideraste que era el camino, pregúntate donde te situaste respecto a la otra persona y si no fuiste modesta/o, mira a ver donde te sientes débil y cual es tu verdadera motivación. Si mentiste porque te lo pidieron, piensa si dirías la verdad cuando te lo pidieran también.

Una mentira no es nada malo, es un recurso, como una cuchara, depende de cómo la uses que consigas buenos o malos resultados, y depende de cuantos recursos tengas que tengas mas o menos dependencia de ella. En cualquier caso, no olvides que la vida no es una cosa sino un conjunto y que las personas buscamos y necesitamos seguridad que puedes proporcionar con mentiras, pero que si te pillan mintiendo muchas veces, aun bajo la mejor de las intenciones, la confianza flaqueará y las consecuencias se dejarán ver. Y eso sí, ya que estamos… ¿estás preparada/o para la verdad?

Para otro día dejaremos el debate de cuando ayudar a otra persona… ¿te has dado cuenta de cuantas veces eludes la ayuda a quien te la pide y cuantas se la das a quien no te la pide? ¿A quien ayudas así?

y…

4 thoughts on “MENTIRAS”

  1. Me quedo en especial con la reflexión de que si mentimos estamos asumiendo que la otra persona no es capaz de asimilar “la verdad” que tú sientes o vives, o que tú no tienes otra herramienta más sincera y consciente de comunicarte y expresarte, llegado el caso de encontrarte en una situación en la que no te plantees otra alternativa.
    Y así mismo con la temática de la ayuda y nuestra gestión de aceptación cuando alguien vemos que le haría falta ayuda o cambiar y no quiere hacerlo porque no lo considera necesario en su vida… Estoy deseando leerte Polo de nuevo.

    Un gran y cariñoso abrazo,

    Patri

    1. Muchas gracias por el feedaback y por el ánimo. Sin duda lo más importante es saber usar lo que hacemos para vernos y ver mas, para luego utilizarlo e ir mejorando y creciendo… La capacidad de asimilar la verdad???… supongo que similar a la capacidad de aceptarnos tal como somos incluso mas allá de nuestro interior, en nuestra parte de relación.
      gracias de nuevo y un abrazo.

  2. Está claro que se está omitiendo el concepto más claro relacionado con el tema. Hablamos del concepto MADRE.
    Incluye la mentira la omisión de haberte tirado a la basura los zapatos de deporte viejos que tanto te gustaban?
    Piensan tratar el tema de la inercia al seguir sirviéndote lentejas tras decir que no quieres más?
    Yo planteo: de que se componen los ojos de una madre pa poder ver en un cuarentón gordo con bigote a un niño desvalido?

    1. jajaja!
      Las madres no mienten, al menos la mia no, solo crea su realidad alternativa!😉
      Muchas Gracias Gonzo por la aportación. Está claro que es un claro ejemplo de lo que es principal del artículo, es decir, utilizar la experiencia para ver donde nos situamos y por qué, y en este caso, aprovecho para recordar que eso se puede hacer tanto cuando eres la parte activa como cuando eres la pasiva.
      En más de una ocasión las lentejas de más han terminado haciendo compañía a los zapatos de deporte viejos en un despiste,bajo algún papel (cuando no se reciclaba) o cáscara de fruto que lo escondía.
      Un abrazo!

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