Orgullo “la excusa del lado oscuro”


¿Por qué a veces somos orgullosas?

Bueno, es casi tanto como preguntarse ¿a qué tengo tanto miedo?

Todos los días a nuestro alrededor se dan situaciones en las que podemos reconocer el orgullo, y me refiero a ese orgullo prepotente no al que nos espolea a conseguir cosas, me refiero a ese que con el tiempo se convierte en soberbia. Pues bien, piensa una cosa ¿No es el orgullo una forma de proteger una supuesta identidad de valores? Dicho así hasta parece algo bueno sin embargo, si la identidad es algo propio que no depende de los demás, que es algo profundo e inherente a una persona individual ¿de qué hay que protegerla?

Nada de lo que te diga alguien externo tiene valor si tú no se lo das. Si te llamo por otro nombre que no es el tuyo ni me oirás sin embargo, si te llamo por tu mote de niño en el cole o me refiero a ti por algún apelativo de entonces, harás algo más que rime, me prestarás atención y , en función de la relación que mantuvieras con ese apelativo, me la prestarás de buen agrado o de malo o no tanto. Del mismo modo, son aquellas cosas que tú das valor las que te afectan.

Cuando generamos valores entorno a nosotros mismos, es necesario sentirnos coherentes con ellos y actuar conforme a ellos. Cuando los valores que defendemos, lo que pensamos, lo que decimos y nuestro comportamiento están alineados, nuestra autoestima se refuerza desde dentro, desde nuestra autoridad, desde nuestra responsabilidad y libertad, cualquier ataque contra la coherencia es asumida con curiosidad por saber que lo suscitó, ¿Qué ha visto esta persona en mi para decirme eso? La natural curiosidad se hace presente y resulta relativamente fácil observar el hecho sin que este pueda hacer daño. El problema de ser seres humanos, tener un cuerpo y sociedades culturales, es que estamos llenos de miedos y de necesidades que se nos imponen y que con mayor o menor frecuencia nos hace fallar a esos valores, amen de que en nuestra complejidad de pensamiento, tengamos muchas veces valores enfrentados que no sabemos como colocar y que no dejan de darnos sensación de no estar haciendo “lo correcto”.

Cuando fallamos a nuestros valores, a lo que decimos defender o a lo que pensamos aunque no lo digamos, nuestro sentido de identidad se ve alterado hacia un, resumiendo, soy malo o no soy válido, así que, frente a nosotros se presenta una actitud salvadora; “convencer” a los demás de que lo somos y nos lo digan, a fin de cuentas, no es tan necesario que sea yo quien lo dice, si lo dicen los demás, será que tiene razón… ¿o no?

El problema es que nos volvemos dependientes de ese reconocimiento de los demás y generamos conductas instrumentales orientadas a generar esa aprobación externa que tanto necesitamos. Por supuesto, este reconocimiento no va a llegar de todos los lados, ni va a ser igual en todos los ámbitos así que, junto a la conducta instrumental aparece otra, la del alejamiento o la crítica; “todo aquel que esté en mi contra está errado o es malo”, cerrando los oídos por tanto a estas personas.

Como creo que hasta aquí ha quedado claro solo añadir que esta situación, prolongada en el tiempo y sin que se den “curas de humildad” o confrontaciones poderosas, se convierte no ya en una actitud de orgullo, sino en soberbia. El personaje creado para parecer lo que quiero ser o lo que creo que quiero toma las riendas y, a partir de ahí, es muy difícil tratar con estas personas.

Mi sugerencia con esta entrada: Revisa el tiempo llevas defendiendo “lo que eres” y echando a cualquiera que se atreva a negarlo antes de que tu soberbia tome las riendas y lo pague quien no quieres. Frente a los demás, si ves orgullo, plantéale donde está, si ves soberbia, aléjate.

Y recuerda, el crecimiento en la modestia, el respeto y la sana autoestima no es más que el reflejo de una toma de decisiones donde qué piensas, que dices y qué haces está alineado tanto contigo como con tu entorno, si algún factor falla, estarás entrando en el poderoso camino del orgullo… “el lado oscuro de la fuerza”… mas rápido, mas atractivo, pero no mas poderoso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s