¿Es difícil cambiar?


A veces resulta fácil ponerse a escribir teoría de cómo hay que ver las cosas o cómo influyen los sentimientos y las emociones en lo que hacemos, y en como gestionando correctamente las emociones podemos actuar de forma mucho más eficaz, sin embargo, lo que se nota es que poner estas cosas en práctica no es fácil… o sí.

En ocasiones ocurre que llevamos tanto tiempo metidos en una dinámica que ya pensamos que somos parte de esa dinámica. Antes de intentar cambiarla ya sabemos que no podemos, podemos incluso decir que lo hemos intentado cambiar mil veces pero que no podemos, sin embargo, tengo una pregunta ¿no será que en realidad no queremos?

A veces, cambiar nuestra forma de actuar supone enfrentarnos a nosotros mismos, enfrentarnos al famoso “yo soy así”. Yo soy así ¿cómo?… ¿eres una forma de reaccionar? ¿siempre, o solo ante esta situación? ¿en esta situación o más bien con esta persona? ¿quizá con todas menos con esta? ¿eres entonces en función de qué o de quien te rodea? Estamos tan ligados a nuestros hábitos que pensamos que somos nosotros mismos. No es difícil de hecho que al enfrentarse a determinados cambios aparezca el miedo a la pérdida de identidad, es decir,a “ dejar de ser yo”… ¡como si eso fuera posible!… y es que, precisamente lo que podemos estar tapando detrás de esas excusas es nuestro auténtico ser.

Podemos decir que todos nosotros tenemos un personajillo que ha ido creciendo con nosotros, que empezó siendo nuestro amigo y que actualmente nos domina. Ese personajillo parece para protegernos, por ejemplo, si sabe que nos da miedo quedarnos solos o que no se nos valore, nos ayuda a socializar siendo siempre el gracioso de la fiesta, o si sabe nos da miedo fallar, nos ayuda a escondernos o nos mantiene todo el día en la perfección. Este personajillo va apareciendo con las experiencias y nos aporta soluciones satisfactorias para nosotros, así que le dejamos, nos configuramos como él ante una determinada situación y nos soluciona la misma. El problema es que este personajillo convierte su actuación en un hábito para nosotros, termina por esconder su comportamiento entre el subconsciente, en el automatismo de la cosas, le dejamos que resuelva por nosotros y acabamos pensando que es nosotros. Un día resulta que quiero que me tomen en serio pero mi personajillo, el que me ayudó a socializar cuando me costaba, el gracioso, no me deja ponerme serio, ha tomado el control sobre mi y ya no me ayuda, ahora me limita confundiéndome incluso. Si dejo de ser el gracioso de la fiesta ya no seré yo, además eso me ayuda, me facilita socializar, no quiero perderlo, es parte de mi… y puede que sea cierto, al fin y al cabo, tú lo has creado pero ¿quién manda, él o tú? ¿de verdad tu identidad es eso?

Volviendo al principio, quizá a veces lo difícil no sea poner en práctica las cosas, sino querer ponerlas. Quizá lo difícil no sea hacer nada, sino asumir la responsabilidad de hacerlas. Quizá lo difícil no sea cambiar sino atreverse a cambiar. Quizá el miedo a perder la identidad no sea sino una excusa para no enfrentarnos a lo que nos da miedo.

4 thoughts on “¿Es difícil cambiar?”

  1. Un mensaje profundo y complejo acerca de los entresijos de la relación entre nuestra mente, ” casi siempre” controladora de nuestras vidas, y nuestra esencia verdadera, que impregna de forma sutil todo cuanto hacemos y que aún mantenemos en la trastienda de forma insegura e inconsciente, pendiente de que tengamos el valor de resaltarla en nuestras vidas como legítima razón de sentir, pensar y actuar con nosotros mismos y con los demás.

    Relación explicada de una manera sencilla, cercana y acertada, enriquecida con grandes preguntas que todos podemos hacernos en nuestra vida con el fin de dejar de engañarnos y de permitir que nos engañen.

    Sencillamente un tesoro de post digno de guardar muy cerca de nuestros sentidos…

    De corazón gracias Polillo :’)

  2. Hola Polo. Me ha gustado mucho tu entrada de esta semana, lo has explicado de una forma tan gráfica que no deja lugar a dudas. Gracias por recordarme que yo no soy mi limitantre… que soy mucho más, que dentro de mí hay muchos otros personajes que pueden apoyarme más… Un abrazo tamaño alemanote!

    1. Gracias a ti Lola. Me alegro de que te haya servido. A veces pienso que el asunto es que realmente somos todo lo que queremos ser y todo lo que no, lo que queremos ser ya lo somos y solo hay que quitar lo que no queremos ser para que salga.
      Gracias por tu comentario.
      Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s