Enfados…


¿Sabes por qué te enfadas? Aprender a reconocerlo dentro de ti, es sin duda un grandísimo paso hacia el desarrollo de tu inteligencia emocional y hacia tu satisfacción vital.

Para ir desarrollando el tema me voy a centrar en tus enfados. Cuando nos enfadamos de forma primaria, la emoción resulta de una apreciación de una situación que podemos resumir como pérdida de poder o ruptura de límites. Cuando sientes invadidos tus límites, el enfado es la respuesta bilógica natural y saludable. El cuerpo se prepara para defenderse y reacciona en primer lugar tratando de eludir el enfrentamiento físico, es decir, infundiendo miedo, sin embargo, está preparado para la lucha.

Como emoción primaria, el enfado puede resultar adaptativo o no en base a si cumple con su función principal, la de ayudarnos, o no lo cumple y se convierte en una respuesta adversa, no adaptativa. Así, cuando el enfado nos protege de la agresión o de la violación, resulta adaptativo, cuando este deja de cumplir su función protectora y pasa por ejemplo a aislarnos, es el momento de revisar los esquemas que hemos creado para interpretar la realidad, a nosotros y la relación entre ambos.

Normalmente por la educastración emocional que recibimos, reprimimos muy habitualmente el enfado, buscamos el control del enfado adaptativo, lo minimizamos distanciándonos de él con bromas o trivialidades, lo intelectualizamos, y, terminamos rompiendo en llanto, entumeciéndonos, sintiéndonos indefensos, tristes, e incluso, si lo hacemos con demasiada frecuencia, deprimiéndonos.

Es habitual que nos focalicemos en el exterior y culpemos de manera crónica a las situaciones o a la gente, sin embargo, nada de eso te va a ayudar.

Mi recomendación en estos casos es que te dejes sentir, déjalo salir sin acometer ninguna acción, después revísate, analiza que es lo que ha pasado en tu interior, qué limites se han roto, y si quieres reclamarlos o quieres modificarlos. Por otra parte, si te has visto echando balones fuera, focalizando en el exterior, tengo una noticia para ti, estás eludiendo tu responsabilidad, y además te estás creando problemas. La culpabilización te lleva a sentirte resentido y la queja, triste y rabioso. ¿es así como quieres manejar tus problemas? ¿Son esos los sentimientos que vas buscando?

El enfado puede ser un sentimiento secundario, es decir, un sentimiento que ensombra o esconde uno principal. Momentáneamente nos hace borrar la culpa, la sensación de no sentirse digno y la tristeza. Nos enfadamos con otros o con nosotros mismos como una forma de tapar la decepción, la tristeza o el miedo que sentimos. Como supongo que imaginas, el no identificar el enfado como secundario te llevará a perpetuar el problema por no identificarlo. El enfado secundario puede ser también resultado de una situación y emoción primaria, no se trata de que debas eludir el enfado sino de que no te sirva para esconderte detrás de él. El miedo a tu jefe te puede llevar a darle alas en sus peticiones hasta llegar al abuso, el enfado es lógico entonces, pero no se lo expresas a él, la emoción de base es tu miedo y no solucionarás la situación sin trabajar tu miedo.

Finalmente, el enfado puede ser una emoción instrumental, es decir, hemos aprendido a utilizarlo para conseguir cosas. ¿Te enfadas con tus compañeros, empleados o familiares a la mínima de cambio e inmediatamente después estás en otra cosa? ¿Estás segura/o de que te has enfado? El enfado es un medio muy eficaz de controlar a los demás, nos resulta útil para mantener el control, una falsa autoridad, sin embargo, genera en el otro acabe amargado, resentido y distante, algo poco útil por ejemplo en el trabajo.

Todas tus formas de enfado están ahí por algo pero como espero haber explicado bien, pueden estar resultando una barrera para ti, para alcanzar tu satisfacción personal, para tener unas buenas relaciones sociales o para otras cosas que tú mismo/a verás. Espero que con estas líneas tengas unas buenas pistas para empezar a entenderte mejor, a sacar información, a aceptar tu responsabilidad y finalmente a superarte.

Ya sabes que si necesitas ayuda siempre puedes contar con mis servicios profesionales.

Un abrazo y mucho ánimo…

One thought on “Enfados…”

  1. Polo gracias… me ha servido mucho el análisis que haces de los distintos tipos de enfado y las diferentes situaciones que se pueden esconder detrás. Una vez más nos recuerdas la importancia de pararnos de vez en cuando un poco a pensar, y a sentir… Cada vez que una emoción llame nuestra atención, para detectar qué está pasando y qué necesitamos hacer. ¡No dejes de seguir compartiendo lo mucho que sabes sobre Inteligencia Emocional amigo! Un besazo.

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