FRACASOS


Hoy escribo en domingo pensando que quizá este articulo os sirva para afrontar mañana mejor desde el principio, eso nunca se sabe.

¿Has fracasado alguna vez en tu vida? Cualquier cosa vale, no me refiero a un fracaso “vital” (al fin y al cabo, eso sólo lo sabrás cuando mueras)… ¡Vale!, y ahora otra pregunta: ¿llevas algún fracaso a tus espaldas? Es decir ¿cargas con alguno de esos fracasos? Y cuando digo “cargar”, me refiero a que notes el peso, que lo sientas aún hoy como un fracaso… Si es así, este artículo te puede ayudar.

Si crees que es lo mismo un error que un fracaso si al final no consigues lo que buscas, te invito a que después de leer esto mires el diccionario y saques tus propias conclusiones, ahora, yo te voy contar algo desde mi concepción de las cosas, desde una concepción que creo que te puede ayudar a vivir mejor y a potenciar tu desarrollo personal. De momento, solo te adelanto que el diccionario introduce en la definición de fracaso conceptos como estrépito, funesto o rompimiento, mientras que en la definición de error entran conceptos como equivoco, juicio falso, e incluso buena fe.

Cuando sentimos el fracaso, se produce una reacción emocional que tienen una estrecha relación con los conceptos que he mencionado, sin embargo, cuando ese fracaso no lo sentimos como tal, sino como un simple error, el resultado de un equívoco, la reacción emocional es bien distinta.

El sentimiento de fracaso nos frena, introduce en nuestra mente el temor, o la culpa, o la decepción, u otros sentimientos que pueden ser muy limitantes, cuando no todos ellos juntos, condicionando nuestros actos posteriores ante una situación análoga o que nos recuerde sin darnos cuenta a ese fracaso. Es muy normal que esta sensación se traduzca además en una pérdida de confianza y puede llegar a dañar seriamente nuestra autoestima. El error en cambio lo sentimos de una forma más neutra y esto es, entre otras cosas, porque nos damos el derecho a equivocarnos. Piensa en tus sensaciones de fracaso… ¿Te diste el derecho a equivocarte o quizá ni tan si quiera pensaste en la posibilidad de que ocurriera? ¿Tú no te equivocas?

Sé que las respuestas a estas preguntas pueden ser duras , a veces, si son sinceras, sin embargo… recuerda que cometes errores! como todos los que aún no hemos decidido que somos un dios o algo por el estilo.

Bueno, vamos a cambiar de tono. Hasta aquí, te he propuesto mi forma de entender ambos conceptos principalmente desde los sentimientos y he introducido una actitud para apoyarte a enfrentar tus retos con mayor confianza, el darte el derecho a cometer un error, a equivocarte, ahora bien, no te voy a dejar ahí, aún te voy a tener conmigo un poco más, sólo un poquito más…

¿Qué puedes hacer entonces con tus sentimientos de fracaso anteriores, e incluso futuros? Bien, te doy ahora una definición que no es del todo mía (me inspiró Elbert Hubbard con una casi idéntica) pero que he hecho mía y que espero que te empiece a servir: “el fracaso es el error que no se convierte en experiencia”.

Cuando cometes un error y como resultado no alcanzas el objetivo que estabas buscando, puedes quedarte con eso, o puedes aprender de ello. Si tu actitud es la poder equivocarte, ahora aprende a equivocarte, te aseguro que será mucho más fácil que aprendas de ello ya que tu ego no estará por medio boicoteándote. Solo mira tus errores de frente y aprende de ellos, así conseguirás no fracasar porque… ¿se puede caer estrepitosamente si del error sacamos algo bueno? ¿Te puedes romper si de tu error aprendes y creces? ¿no es un error una nueva oportunidad para hacerlo bien?

Antes de terminar, te pongo un ejemplo por si aún te quedan dudas de cómo mirar tus tropezones en la vida: Thomas Alva Edison realizó cientos de bombillas que no funcionaron antes de encontrar la forma de hacerla funcionar y, la prueba de cómo ver esas equivocaciones, de cómo convertirlas en errores y no en fracasos es la respuesta que se le acuña a una pregunta de un periodista que supo de tantos “fracasos” previos y le preguntó sobre el tema, a lo que respondió: “No me equivoque mil veces para hacer una bombilla, descubrí mil maneras de cómo no hacer una bombilla”… ¿Crees que esta respuesta inspira que se sintió fracasado en alguno de sus intentos? ¿Crees que cuando uno se equivoca, abandona sus objetivos? ¿Qué quieres hacer tú con tus errores?

Muchas gracias por leerme. Te dejo ahora con una canción que a mí personalmente me ayuda a dar valor a mis errores y que en los últimos meses he oído más de lo que me hubiera gustado.

Un abrazo!

One thought on “FRACASOS”

  1. ¡Qué guay ver a Rosana! Y qué bien enfocado Polo, verdaderamente, con perspectiva, los errores son un gran regalo… y sí, el fracaso no existe si aprendermos algo de la experiencia… Voy a poner menos cuidado en cometer errores y más en aprender de ellos… ¡Buena semana!

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